A quién no le ha pasado que después de un par de meses o
años, el par de zapatos regalón comienza a morir. ¡Depresión! Da lo mismo el
por qué te gustan. El color, la forma, el taco, el punto es que TE REHUSAS A BOTARLOS.
Yo (Vale), tengo un pequeño problema con un par de zapatos
(lo peor de todo es que están casi nuevos). Tengo unos slippers azul rey, que
son HERMOSOS. El gran problema, me saco la mugre cada vez que me los pongo, y
por qué, porque la suela es resbaladiza y plástica.
En cambio la Naty tiene unos bototos verdes (combat boots),
que después de 2 años decidieron desinflarse, literalmente. La suela del bototo
derecho se desinfló, causando que mi pobre amiga termine caminando cual
jorobado de Notre Dame.
Después de mucho reflexionar (como 20 min), nos dimos cuenta
que ,esta es la moraleja de la historia, si te gusta un par de zapatos,
consérvalos, anda al zapatero y que los arreglen, no es que de lo mismo cuánto
sale el arreglo, es más bien preservar ese par de zapatos que de verdad, sin
exagerar, te hace feliz.
Es por eso, que nosotras TENEMOS y vamos a ir a arreglar
nuestros tatos. Y ustedes? Han tenido ese drama con algún par de zapato o
zapatilla?